viernes, 25 de septiembre de 2015

Luis José Marcano



Por: Miguel Valero

                                                                           Hoy trasbordo conoce tu nombre
En el día de hoy en trasbordo y en la UCV se recorre por los pasillos el nombre de Luis José Marcano, estudiante de tercer semestre de administración que ha pasado de ser un estudiante más, un estudiante en completo anonimato a ser el más nombrado en el recinto universitario.
                                                                                                                            
Nos alegraría saber que este hecho se debe a que Luis José Marcano logró un reconocimiento al mérito estudiantil por poseer un excelente promedio o que ha destacado en alguna disciplina deportiva en la Universidad Central de Venezuela, pero no; Su nombre resuena por los pasillos y cafetines que retumban en las paredes por un hecho lamentable sucedido este 25 de Septiembre a las 6:20 pm, cuando un delincuente armado andaba libre y campante por los alrededores de trasbordo, propinándole un disparo directo al estómago luego de despojarlo de sus pertenencias y desaparecer airoso en moto con la parsimonia que se ha hecho costumbre en una sociedad apabullada por la delincuencia que tiene todo el respaldo de un país sin estado de derecho; gobernado por la anarquía.

            En el año 2011, en el mes de abril, fruto de un caso similar para despojarle su moto el estudiante de administración Pedro Trejo resultó herido de bala en los alrededores de este mismo escenario, un escenario acostumbrado a albergar todo tipo de sucesos delictivos; Pero aquella noche, luego de ser llevado a quirófano en el hospital Universitario, Pedro Trejo no logra salir con vida. Tímidas manifestaciones y pancartas en contra del asesinato de Trejo, trasbordo se vistió de luto durante unos días y toda su comunidad intentaba hacer un llamado a quienes tenían la obligación de proporcionar seguridad en el recinto universitario
— Las voces se fueron disipando, el nombre de Trejo cayó en el olvido y las exigencias de los estudiantes dejaron de ser exigencias.                 

Luis José Marcano fue ingresado al hospital universitario para ser intervenido donde informaciones aseguraban que la bala se alojaba cerca de la médula. La situación parece delicada. Hoy la EAC permanece inquieta, sumida en una preocupación, orando para que nuestro compañero Marcano logre posar muy pronto debajo de las nubes de calder, y que este suceso deje un precedente en la historia de trasbordo y de la Universidad Central de Venezuela.

Muchos estudiantes han expresado su indignación ante la crítica situación actual desde que APUCV hizo un llamado a paro indefinido y en el cuál algunos profesores inconcientes de la grave inseguridad, asisten a impartir clases tomando asistencia y obligando a los estudiantes a asistir arriesgando su seguridad temerosos a perder las materias por inasistencia. Algunos deben alzar la voz ¿Perder clases o perder la vida
? Los líderes estudiantiles de la UCV deben levantar la voz y exigir a las autoridades universitaria, a la rectora Cecilia García Arocha, que la universidad Central de Venezuela no permita un herido más, un asesinato más... 

                                                                                                                      @Deoex


                      




miércoles, 16 de septiembre de 2015

EL PARO DE NUNCA ACABAR


Por: Miguel Valero

                                             Profesores vuelven a ir a paro en la lucha por reivindicaciones.

Un nuevo paro, que viene siendo costumbre desde tiempos lejanos acecha a la UCV para este nuevo inicio de semestre. La Universidad Simón Bolívar decidió el pasado 4 de septiembre en una asamblea de profesores no iniciar actividades académicas que estaban pautadas para el 7 de septiembre. En esta lucha de reivindicaciones salariales le acompaña la UCV, la cual también ha decidido ir a paro indefinido. Víctor Márquez, presidente de la Apucv declaró: «La USB y la UCV ya decidieron no reinicio de actividades ante tabla salarial no digna».

El pasado mes de Julio, la rectora de la UCV, Cecilia García Arocha responsabilizó al ejecutivo de incumplimiento en los pagos y pagos incompletos a los trabajadores. A su vez, señaló que: «Una vez más el incumplimiento del Ejecutivo produce en las universidades reacciones a través de los gremios que en este caso la central por decisión de la directiva de la asociación de profesores universitarios (Apucv) e imagino de las directivas del sindicato que agrupa a obreros y trabajadores, tomaron la decisión de irse a paro hasta tanto no se solvente la situación de pago completo en la UCV».

¿A quién afecta el paro indefinido? ¿Quiénes salen perjudicado una y otra vez que se propone un paro en la universidad? Ésta es una pregunta retórica. El estudiantado siempre será el damnificado ante una eventual interrupción de las actividades académicas. Es necesario preguntarse de cuál lado está el estudiante y si apoya o no las reivindicaciones salariales que reclama el profesorado de la UCV y de las otras instituciones; daremos por hecho que sí se entiende el déficit salarial que abruma al gremio de profesores pero no aceptamos el cese de las actividades académicas dado que existen otras vías para solucionar la problemática. La voz de la mayoría es apoyar es de un acompañamiento en la lucha por un aumento salarial, pero jamás apoyar un paro en nuestra UCV, escalonado o no. 

Muchas son las razones que tienen los estudiantes o quizá una minoría que siente y recrimina el hecho de que los profesores no apoyaron las luchas estudiantiles en las protestas del año pasado; algunos señalan que por qué apoyar las reivindicaciones salariales si cuando necesitaron del apoyo de sus profesores, éstos les dieron la espalda y continuaron dictando clases en las peores condiciones: Protestas, guarimbas, represión. Incluso con la dificultad que se presentaba asistir a la universidad con las vías congestionadas y los constantes cierres de las estaciones del metro de Caracas. El estudiante no ha sentido el respaldo en un momento crítico de la historia Venezolana.

Existen otras formas de protestas que lograrían cumplir los objetivos que ir a un paro indefinido. El secretario académico de la federación de centros de estudiantes de la USB , Daniel Ascanio expresó que debe haber acciones conjuntas organizadas en una sola dirección por estudiantes y profesores para exigir mejor presupuestos para las universidades y mejores salarios. «Así lograremos que los esfuerzos tengan validez y efectividad».

La universidad vive un momento crítico en su historia, intentando funcionar con los recursos mínimos, con un presupuesto insuficiente. Pero la solución a la crisis universitaria no se soluciona paralizando por completo las actividades académicas. Así mismo, se hace necesario señalar que de no existir un pronunciamiento del consejo universitario de suspender las actividades académicas, las mismas continuarán y dependerá de cada profesor acatar o no el paro convocado por la Asociación de profesores de la UCV (APUCV).

Ante este eventual panorama, la comunidad estudiantil está a merced de la delincuencia y la terrible inseguridad que se vive en el recinto universitario. Hemos sido testigos desde años atrás de los innumerables paros sin éxito en la UCV y la universidad ya no aguanta un paro más. Un paro sería un retraso total para la población estudiantil; La UCV no puede seguir paralizando las actividades académicas. Los paros parece que nunca van a terminar...

                                                                                                                        

                                                                                                                                    @DeoEx

                                                      

miércoles, 9 de septiembre de 2015

INSEGURIDAD EN LA UCV

Por: Miguel Valero
             
                                                       ¿Realidad o ficción? 



La intranquilidad que se vive diariamente en los alrededores de la Universidad Central de Venezuela es un cara y sello contra la violencia, no importa el lado en que cae la moneda: La inseguridad y la violencia resultarán vencedoras. Es un juego más cruel que la ruleta rusa.

Anteriormente resaltábamos el hecho de que la Universidad es una frontera abierta con la ciudad. Una ciudad contaminada por todos los males sociales y que continuamente perturban la armonía de nuestra casa de estudios. La violencia callejera es de los peores males que puede inundar a una sociedad
— Mucho más grave a un recinto universitario.

El  estudiante debe convivir constantemente con el temor de si le pasará algo mientras sale de clases a las 9 de la noche camino de su facultad a la estación de metro. ¿No es preocupación suficiente la de tener que lidiar con parciales, talleres, exposiciones, etc. como para también sentirse agobiado por una situación que en otro país desarrollado sería anormal?

El temor es un síntoma biológico, una especie de virus silencioso, que habita en nuestro ADN y que se expande día a día en nuestro recinto en un ambiente gobernado por la inseguridad. ¿Será ficción? ¿Una extraña sensación que nada tiene que ver con la realidad?, Supongo que es algo que la mayoría nota, pero es incapaz de exteriorizarlo y exigir soluciones a quienes tienen el deber de proporcionar seguridad en un espacio donde lo primordial es el conocimiento. No puede haber conocimiento en un mundo de miedo. El miedo a ser asaltados cambia el comportamiento de las personas, afectando la forma como se desenvuelve en la sociedad, el estilo de vida; porque el miedo a la inseguridad impacta en lo individual, afectando a un colectivo y la manera en cómo conforman sus círculos sociales, alterando el área donde se desenvuelven.

Cada día enfrentamos esta realidad en el recinto universitario, y a pesar de algún levantamiento de voz y alguna que otra tímida convocatoria a una asamblea, toda propuesta a la final queda en eso: Una simple propuesta que quedará archivada en cualquier lugar recóndito y el silencio pusilánime que normalmente habita en órganos competentes de la universidad. Un silencio al cual nos empezamos a acostumbrar. Porque en la UCV ha habido más de 23 propuestas de seguridad, considerando a la última, como una burla hacia la comunidad estudiantil, que quedaron en simples promesas y un nefasto plan piloto. Y es que desconocemos las razones por las cuáles no se llevó a cabo la implementación definitiva del corredor vial UCV, que consistía en la solicitud de calcomanías para vehículos y motos en los siete puntos más importantes de la Universidad.

En el 2010 el Tribunal Supremo de Justicia ordenó suspender las instalaciones de los portones alegando que privatizaban el espacio que es libre para el disfrute de los venezolanos. Un año más tarde, en un trágico mes de  Abril del 2011, asesinan en los alrededores del edifico trasbordo a nuestro compañero Pedro Trejo, estudiante de 4to año Administración. ¿Qué hubiese ocurrido de no haberse ordenado la suspensión de los portones en las tres gracias, minerva y técnica?. No podríamos aseverar que Pedro Trejo habría cumplido su sueño de posar debajo de las nubes de calder, pero seguramente sí que hubiese bajado el índice delictivo de la Universidad.

Sabemos que el principal problema de los hechos delictivos que ocurren en el recinto es del hospital clínico universitario, ya que cualquier ciudadano tiene la entrada libre si justifica que solo se dirige a dicho hospital. Otro inconveniente es llamada autonomía universitaria que implica que cualquier suceso que ocurra dentro de las áreas universitarias es solo y únicamente potestad de las acciones que tomen las autoridades para poder resolver el problema; Por tanto es responsabilidad de las autoridades universitarias, de la rectora, dar solución en el tema de seguridad.


El dirigente nacional de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetrasalud) Pablo Zambrano, recientemente alertó sobre la presencia de bandas criminales instaladas dentro del Hospital clínico Universitario, asegurando que mantienen amedrentados al personal de la institución, elevando los índices de inseguridad, tanto del recinto universitario como del propio hospital. Destacó que se trata de personas que son personal nómina de la institución, con antecedentes penales: «Se dice que muchos de ellos han sido pranes en centros carcelarios».

Y es que el hampa dentro de la universidad no es un caso reciente, desde hace décadas se cometen todo tipo de ilegalidades dentro del recinto, todos al margen de la ley y en continuo progreso. Otro de los graves problemas que aumentan el delito es la falta de iluminación en los puntos más importantes del recinto—Existen rincones que no recuerdan cuándo fue la última vez que presenciaron la intensidad del brillo de las farolas, las luces se apagaron… para no despertar nunca más.

Lo más preocupante de la situación no es ser asaltados un día y otro también, es que perjudica a una gran parte de la población estudiantil nocturna; y es que en las facultades de Faces y Humanidades, algunas escuelas se han visto obligadas a recortar sus horarios, lo que implica menos oferta de materias y horarios. Hasta hace tres semestres, en la Universidad, sólo dos profesores de comunicación social se “atrevían” a dar clases hasta las 10 pm. Docentes de otras facultades también cumplían ese horario. Pero debido a robos y atracos, a las 8pm se cierran las aulas. Desde las 7pm el cuerpo de vigilante apuran a la gente para que abandonen las instalaciones.

La Universidad carece de iniciativa e imaginación ante una situación que daña a su entorno, y que es el fiel reflejo de lo que ocurre en todo un país. Parece insensato tener que aislar de la sociedad a la universidad que está dentro de la ciudad para poder devolverle la tranquilad que se añora desde tiempos lejanos, pero puede ser una solución. Seguramente tendremos que esperar otro caso “Trejo” para ver despertar a toda una comunidad.



               
                                                                                                                           @DeoEx            

                                                                                                                  

LA UCV ¿LA CASA QUE VENCE LA SOMBRA?



 Por: Miguel Valero


¿Cuántas veces no hemos escuchado el famoso slogan ‘La casa que vence la sombra’ desde que ingresamos a esta prestigiosa casa de estudios, donde alguna vez soñamos con hacer vida desde que éramos niños? Muchos nos hemos preguntado desde que somos nuevos, cuál es su significado; un lema que explica que el campus es un espacio para el conocimiento, la pluralidad, que se convierte en una ventana para la integración.

La universidad Central de Venezuela está sufriendo una de sus peores crisis a nivel institucional, con un presupuesto insuficiente otorgado por el gobierno nacional para el año 2015 con un déficit del 70% lo que dificulta la dotación y la mejora de recursos primordiales para nutrir de conocimientos a los estudiantes que hacen vida en el recinto.

A principios de Junio de este año, el gobierno nacional para evitar un más que probable paro nacional, realizó un incremento que se estimó entre el 30% y 70% que fue catalogado como insuficiente. La preocupación más notoria que se vive en la UCV es la fuga de cerebros hacia otras latitudes, lo cual afecta el desarrollo y el desempeño óptimo de las actividades. Según Víctor Márquez, presidente de la Asociación de profesores de la universidad Central de Venezuela, en el caso de la UCV se han ido más de 700 profesores desde el año 2011 de un total cercano a los 4.000 docentes en activos que tenía la universidad para ese entonces; El duro escollo de la crisis económica y las reducidas oportunidades de desarrollar el ejercicio son las causas que han generado el fenómeno de la fuga de talentos. «Algunos profesores han decidido retirarse, se van al exterior y empiezan a ganar en dólares; otros se van para empresas privadas, piden trabajar a tiempo parcial»—dijo Víctor Márquez.

Recientemente, Hasler Iglesias, presidente la Federación de Centros de Estudiantes (FCU) denunció que el gobierno está empujando a la Universidad hacia un cierre técnico a través de la represión de recursos económicos. Dos semanas después, a finales de Mayo, la escuela de Química tomó la decisión de cerrar sus laboratorios por escasez de reactivos, lo cual perjudica a una población de 450 estudiantes que cursan laboratorio cada semestre.

La jefa del departamento de Química, María Rodríguez señaló que para funcionar bajo las mínimas condiciones, la escuela de química que cuenta con más de 1.060 estudiantes, necesita 6 millones de bolívares para la adquisición de reactivos y materiales; sin embargo, la escuela recibe del presupuesto ordinario de la universidad tan solo 9.000 bolívares para cubrir las deficiencias. La escasez de reactivos para los laboratorios y la falta de infraestructura han obligado a reducir los números de alumnos que pueden inscribirse.

Estamos a muy poco de observar como la comunidad de la UCV está a punto de sufrir una especie de descomposición; porque la vida que circula por el recinto ya no corresponde a la idea orgánica y armónica que subyace y orienta el proyecto de la ciudad universitaria.

Cuando suelo recorrer los pasillos de la universidad, intento contemplar en silencio ese maravilloso espectáculo llamado ‘ciudad universitaria’ aspirando concebir en mi interior la idea de universidad en el pensamiento de Villanueva; anhelando viajar décadas atrás y sentarme justo allí delante de él, en el momento en que proyectaba sus ideas. No puede existir un espíritu universitario donde impera la anarquía en su máxima expresión, en un espacio conformado por mini-comunidades con intereses excluyentes, donde existe el espacio para el albergue de partidos políticos. La injerencia se hace cada vez más evidente.

La UCV, la casa que vence la sombra, hace tiempo que dejó de vencerla. La sumisión ante ataques externos, ha dado lugar a lo que es hoy nuestra casa de estudios. La sensación de formar parte de un todo armónico y orgánico llamado universidad, para el cual Villanueva diseñó su ciudad, se ha perdido. Hasta ahora todos los intentos que se han hecho para apartar y proteger a la institución de la ciudad han fracasado. Cada uno de esos intentos ha contribuido también, sin querer, a su deterioro. La Universidad Central es una frontera abierta con la ciudad; Una ciudad que bombardea constantemente este espacio, un espacio que al parecer no sentimos como propio, porque no existe una conexión afectiva con el lugar; Porque la inconsciencia y el desamor van de la mano. Nuestro patrimonio está expuesto constantemente a una continua degradación; Es por ello que tenemos la obligación de conservarla y preservarla, aunque implique enfrentarse a obstáculos externos.

Por eso, La UCV ya no es la casa que vence la sombra. No es la casa que vence la sombra cuando se permite que la anarquía impere con total libertad, ya no vence la sombra cuando no existen líderes  que defiendan los derechos y las reivindicaciones estudiantiles, ya no vence la sombra cuando permite un ‘Dakazo académico’ con la arbitraria asignación del 71% de los cupos por parte de la OPSU; ya no vence la sombra porque la UCV permanece en completa oscuridad, dormida, aniquilada. Atrás dejamos a la generación del 28, aquel heroico grupo estudiantil que luchó por sus derechos; Ya no tenemos ese espíritu de lucha que permaneció inherente durante generaciones, lo hemos perdido.


                                                                                                            @DeoEx